
La primavera es una sinfonía de colores, y el secreto para asegurar que tu jardín sea uno de los primeros en unirse a la orquesta escomenzar ennoviembre. Los bulbos que plantamos ahora son los pioneros de la próxima temporada de crecimiento, y en Eiviss Garden, nos emociona ofrecerte unaguía para sembrar bulbos de primavera en otoñocon las mejores variedades para que, cuando la estación despierte, tu jardín esté listo para florecer.
Variedades destacadas de bulbos de primavera
En nuestras tiendas ya puedes encontrar una selección cuidada de bulbos de primavera que incluyen:
Muscaris
También conocidos como "jacintos de uva", son un encanto de la primavera con sus diminutos racimos de flores azules. Sonideales para borduras, macetas y jardines rocososy se naturalizan con facilidad, ofreciendo cada año una muestra más exuberante y requieren muy poco mantenimiento. Plántalos en grupos para crear un efecto de "ola azul" en tu hogar y disfruta del contraste que ofrecen con otros bulbos de colores más cálidos.

Tulipanes
Son la quintaesencia de la primavera y una de las joyas más esperadas de la temporada. Con unapaleta de colores que abarca casi todo el espectro y una variedad de formasque van desde las clásicas hasta las más exóticas, los tulipanes son verdaderos camaleones del jardín. Para una floración exitosa, requieren un lugar bien drenado y pleno sol.
Jacintos
Los jacintos son apreciados por su fragancia embriagadora y sus densos racimos de flores. Son perfectos para crear puntos focales aromáticos en el jardín o para disfrutar en interiores. Para un impacto visual,plántalos en macizos o en macetas donde su perfume pueda ser apreciado. Los jacintos florecen a principios de la primavera y pueden ser forzados en interiores para un espectáculo temprano de color y olor.

Narcisos
Símbolos de renovación y esperanza, los narcisos son resistentes y confiables, emergiendo año tras año con su distintiva forma de trompeta y su color amarillo brillante, aunque también existen variedades en blanco y naranja. Sonexcelentes para naturalizar en el césped, bajo árboles o en macizos. Son uno de los primeros heraldos de la primavera y, una vez establecidos, ofrecen flores abundantes con poco cuidado.



