Categoria:

Cistus monspeliensis

Cistus monspeliensis

Cultivo Propio

Cistus

Cistus

Arbusto mediterráneo rústico y aromático, muy resistente a la sequía, ideal para jardines naturales y de bajo mantenimiento.

Altura aprox

De 1m a 2m

De 1m a 2m

Ancho aprox

De 1m a 2m

De 1m a 2m

De 1m a 2m

Luz

Sol directo

Sol directo

Temp. ideal

Alta (resiste heladas)

Alta (resiste heladas)

Toxicidad

No tóxica

No tóxica

Mantenimiento

Facil

Facil

Riego recomendado

Exterior, Soleado

Exterior, Soleado

Formato de venta

Maceta 3.5L

Maceta 3.5L

Nuestros expertos dicen

El Cistus monspeliensis es un arbusto mediterráneo perenne, muy rústico y especialmente valorado en jardines de bajo mantenimiento por su resistencia al sol, al calor y a la sequía. Forma matas densas de follaje estrecho y aromático, con un aspecto natural y ligeramente silvestre que encaja muy bien en rocallas, taludes y composiciones de estilo mediterráneo. En primavera ofrece una floración ligera y elegante de flores blancas, normalmente efímeras, que aparecen de forma abundante durante un periodo concentrado y aportan luminosidad al conjunto.
Es una planta ideal para suelos pobres y drenantes, donde muchas especies sufren. Además, su porte compacto y su capacidad de adaptarse a condiciones duras lo convierten en una opción excelente para crear masa vegetal, fondo de plantación o transiciones naturales entre arbustos y tapizantes.


Galeria de imagenes

Beneficios

  • Arbusto muy resistente y perfecto para jardines de bajo mantenimiento.

  • Alta tolerancia a sequía, sol intenso y suelos pobres.

  • Floración blanca primaveral que aporta luminosidad sin exigir cuidados.

  • Follaje aromático y aspecto natural, ideal para composiciones mediterráneas.

  • Muy útil para rocallas, taludes, macizos arbustivos y transiciones entre zonas del jardín.

Cuidados especiales

  • Necesita pleno sol para crecer compacto y florecer bien.

  • Requiere suelo muy drenante; evitar terrenos húmedos o encharcados.

  • Riego bajo: riegos de apoyo solo el primer año; después, riego muy puntual en olas de calor prolongadas.

  • No le gusta el exceso de abonado; prefiere suelos pobres.

  • Poda ligera tras la floración para mantener forma; evitar podas fuertes en madera vieja (puede rebrotar mal).

  • En maceta, solo funciona si el drenaje es excelente y el contenedor es amplio; es más recomendable en suelo.

  • Vigilar humedad invernal: el exceso de agua es su principal enemigo.