






Categoria:
Cultivo Propio
Arbusto perenne aromático y muy resistente, con floración violeta y carácter mediterráneo, ideal para jardines secos, borduras y macetas a pleno sol.
Altura aprox
Ancho aprox
Luz
Temp. ideal
Toxicidad
Mantenimiento
Riego recomendado
Formato de venta
Nuestros expertos dicen
La Lavandula angustifolia (Lavanda) es uno de los arbustos aromáticos más apreciados por su floración violeta, su perfume limpio y su capacidad para dar carácter a cualquier jardín con muy poco mantenimiento. Forma matas compactas y redondeadas, con follaje gris verdoso y una floración que aparece en espigas finas durante los meses cálidos, atrayendo mucha vida al entorno.
Es una planta pensada para sol, suelos pobres y drenados y riegos moderados al principio. Una vez establecida, se comporta como una auténtica resistente: agradece el calor, tolera bien la sequía y mantiene interés ornamental incluso fuera de floración gracias al color del follaje. Funciona igual de bien en borduras, rocallas, taludes, macetas y jardines de bajo consumo de agua, y combina especialmente bien con otras mediterráneas como romero, tomillo, santolina o cistus.
Galeria de imagenes
Beneficios
Aroma natural intenso en jardín, terraza o patio.
Floración muy atractiva y decorativa en espigas.
Gran imán de polinizadores (abejas y mariposas) durante la floración.
Ideal para jardines secos y de bajo mantenimiento.
Follaje gris verdoso que aporta contraste todo el año.
Muy resistente a la sequía una vez bien enraizada.
Versátil: borduras, rocallas, macetas, taludes y jardinería mediterránea.
Cuidados especiales
Drenaje obligatorio: el exceso de agua es el problema más común; evitar suelos pesados o encharcados.
Sol directo: mínimo 6 horas al día para una floración abundante y un porte compacto.
Riego bajo una vez establecida: al inicio, riegos moderados y espaciados; después, solo cuando el sustrato esté seco.
Poda anual correcta: recortar después de la floración para mantener la forma; no cortar madera vieja sin hojas.
Sustrato pobre mejor que rico: exceso de nitrógeno da mucha hoja y menos flor; abonar poco o nada si está en suelo.
Buena ventilación: evitar plantaciones demasiado densas para reducir riesgo de hongos en ambientes húmedos.
En maceta: usar mezcla muy aireada (con componente mineral) y maceta con salida de agua amplia.


