Aromática
Lavandula dentata
Nuestros expertos dicen
La Lavandula dentata es una lavanda de carácter muy mediterráneo, apreciada por su follaje gris verdoso y por sus espigas florales violetas, rematadas por pequeñas brácteas que le dan un aspecto inconfundible. A diferencia de otras lavandas, destaca por sus hojas con borde “dentado” (de ahí su nombre), que aportan textura y un aire más silvestre. En climas suaves puede florecer durante largos periodos, aportando color y aroma de forma constante.
Es una planta ideal para jardines de bajo mantenimiento, borduras, rocallas y macetas, especialmente en zonas soleadas. Su resistencia a la sequía, su capacidad para atraer polinizadores y su aroma intenso la convierten en una opción excelente para aportar estructura, perfume y un toque natural durante todo el año.
Cuidados especiales
Necesita pleno sol para crecer compacta y florecer con fuerza.
Requiere suelo muy drenante; evitar encharcamientos y sustratos pesados.
Riego bajo: regar solo cuando el sustrato esté seco; en maceta, controlar en verano sin excederse.
Podar ligeramente tras la floración para mantener forma redondeada y estimular nuevos brotes.
Evitar fertilizantes ricos en nitrógeno; con suelos pobres suele funcionar mejor.
En ambientes muy húmedos, asegurar buena ventilación para prevenir problemas fúngicos.
Es menos resistente al frío intenso que la lavanda angustifolia; proteger si hay heladas fuertes.
Altura aprox
Ancho aprox
Riego recomendado
Beneficios
Aroma intenso y follaje gris que aporta contraste todo el año.
Floración violeta prolongada en climas suaves.
Muy resistente a la sequía y adecuada para jardines de bajo consumo de agua.
Atrae abejas, mariposas y otros polinizadores.
Ideal para borduras, macetas, rocallas y composiciones mediterráneas.

