Tomillo Eiviss Garden
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Categoria:

Muhlenbergia capillaris

Muhlenbergia capillaris

Cultivo Propio

Muhlenbergia

Muhlenbergia

Gramínea ornamental ligera, famosa por su floración en forma de nube, ideal para jardines naturales y macizos soleados con riego moderado.

Altura aprox

De 1m a 2m

De 1m a 2m

Ancho aprox

De 60 cm a 1m

De 60 cm a 1m

De 60 cm a 1m

Luz

Sol o semisombra

Sol o semisombra

Temp. ideal

Alta (resiste heladas)

Alta (resiste heladas)

Toxicidad

No tóxica

No tóxica

Mantenimiento

Facil

Facil

Riego recomendado

Exterior, Soleado

Exterior, Soleado

Formato de venta

Maceta 2.5L

Maceta 2.5L

Nuestros expertos dicen

La Muhlenbergia capillaris es una gramínea ornamental muy apreciada por su floración espectacular en forma de nube, que aparece a finales de verano y otoño. Durante gran parte del año forma una mata ordenada de hojas finas y arqueadas, pero cuando llega la floración emite multitud de espigas vaporosas que crean un efecto ligero y envolvente, normalmente en tonos rosados o malva, aportando movimiento y un punto muy ornamental sin recargar el jardín.
Es una planta ideal para borduras, macizos amplios y jardines de estilo naturalista o contemporáneo, donde se busca textura y dinamismo. Se adapta bien a climas cálidos, tolera suelos pobres y, una vez establecida, soporta periodos de sequía. Funciona también en maceta grande, donde su floración destaca especialmente.

Galeria de imagenes

Beneficios

  • Floración otoñal muy llamativa con efecto “nube” y gran movimiento.

  • Aporta textura, ligereza y volumen en macizos y borduras.

  • Planta resistente y de mantenimiento sencillo con buen drenaje.

  • Buena tolerancia a calor y periodos de sequía una vez establecida.

  • Combina muy bien con vivaces, arbustos mediterráneos y otras gramíneas para diseños naturales o contemporáneos.

Cuidados especiales

  • Ubicar en pleno sol para conseguir floración más densa y color más intenso; en semisombra florece menos.

  • Requiere buen drenaje; tolera suelos pobres, pero no le convienen encharcamientos prolongados.

  • Riego moderado el primer año; después, riego bajo a moderado según calor y tipo de suelo.

  • A finales de invierno, cortar la mata a 10–20 cm para renovar y estimular brotes nuevos.

  • Agradece una aportación ligera de compost o abono equilibrado en primavera si se desea mayor vigor.

  • En maceta, usar contenedor amplio y controlar riegos en verano para evitar estrés por sequedad total.

  • Evitar exceso de nitrógeno para que no pierda forma compacta.