

Categoria:
Cultivo Propio
Gramínea ornamental de porte elegante, ideal para aportar volumen y movimiento en jardines soleados, resistente y de riego moderado.
Altura aprox
Ancho aprox
Luz
Temp. ideal
Toxicidad
Mantenimiento
Riego recomendado
Formato de venta
Nuestros expertos dicen
El Pennisetum thunbergii es una gramínea ornamental de gran valor paisajístico, apreciada por su porte elegante y por sus espigas suaves y decorativas, que aportan movimiento y textura al jardín. Forma matas densas de hojas finas, arqueadas, que crean volumen de forma natural y se integran muy bien en macizos, borduras y plantaciones de estilo contemporáneo o naturalista. En temporada, produce inflorescencias en forma de “plumeros” que se balancean con el viento y aportan ligereza visual durante meses.
Es una planta resistente y agradecida, especialmente útil para dar estructura sin endurecer el espacio. Funciona bien tanto en suelo como en macetas grandes, y combina especialmente bien con vivaces de flor, arbustos mediterráneos y otras gramíneas. Con riego moderado y una ubicación soleada, mantiene un aspecto ordenado y muy ornamental.
Galeria de imagenes
Beneficios
Aporta movimiento, textura y volumen con un aspecto natural y elegante.
Espigas ornamentales muy decorativas para macizos y borduras.
Planta resistente y de mantenimiento sencillo con riego moderado.
Ideal para diseños contemporáneos, naturalistas y jardines sostenibles.
Combina fácilmente con otras especies y mejora la estructura visual del jardín.
Cuidados especiales
Ubicar en pleno sol para conseguir crecimiento compacto y buena floración; tolera semisombra, pero florece menos.
Necesita suelo bien drenado; no le convienen encharcamientos prolongados.
Riego moderado: más regular durante el primer año y en verano; después tolera cierta sequía.
A finales de invierno, cortar la mata (o recortar a 10–20 cm según clima) para renovar y estimular brotes nuevos.
Agradece una aportación ligera de compost o abono equilibrado en primavera.
En maceta, usar contenedor amplio y controlar el riego en verano para que no se quede seco demasiado tiempo.
Retirar espigas secas si se busca un aspecto más limpio, o dejarlas para interés ornamental en otoño-invierno.


