

Categoria:
Cultivo Propio
Arbusto aromático perenne mediterráneo, muy resistente y decorativo, ideal para jardines secos, zonas ventosas y espacios cercanos al mar.
Altura aprox
Ancho aprox
Luz
Temp. ideal
Toxicidad
Mantenimiento
Riego recomendado
Formato de venta
Nuestros expertos dicen
El Salvia rosmarinus (Romero) es un arbusto aromático perenne, muy resistente y de gran valor ornamental y funcional. Tiene un porte denso y ramificado, con hojas estrechas, verdes y muy fragantes, que mantienen el interés todo el año. Su floración, generalmente en tonos azulados (a veces más pálida según variedad), aparece en diferentes momentos del año según el clima y aporta un toque natural y mediterráneo muy reconocible.
Es una planta que destaca por su tolerancia al calor, al viento y a la sequía cuando está bien establecida. Funciona especialmente bien en jardines de bajo mantenimiento, rocallas, borduras, taludes y macetas grandes, y también como planta estructural en composiciones con lavandas, cistus, santolinas o gramíneas ornamentales. Además, admite muy bien la poda y se puede mantener más compacta o dejar crecer con un aspecto más libre y natural.
Galeria de imagenes
Beneficios
Aromático y muy versátil (jardín y uso culinario).
Planta muy resistente para jardines de bajo mantenimiento.
Tolera sequía, calor y viento una vez establecida.
Floración atractiva que aporta interés y color en distintos periodos del año.
Atrae polinizadores durante la floración.
Aporta estructura y volumen con un aspecto natural y limpio.
Se adapta bien a maceta, rocallas y borduras si hay buen drenaje.
Cuidados especiales
Suelo muy drenante: evitar encharcamientos; en suelos pesados, mejorar con áridos o plantar en alcorque elevado.
Sol directo: cuanto más sol, más compacto y aromático se mantiene.
Riego bajo una vez establecido: al principio riego moderado hasta que enraíce; después, riegos espaciados.
Poda ligera y regular: recortar tras la floración o cuando se desmadre para densificar; evitar cortes fuertes en madera vieja sin hojas.
Abonado mínimo: no necesita suelos ricos; exceso de fertilizante reduce aroma y puede debilitar la planta.
En maceta: usar sustrato aireado con componente mineral y asegurar que no quede agua en el plato.
Vigilancia en ambientes húmedos: si hay mucha humedad, separar riegos y favorecer ventilación para prevenir problemas de raíz.


