

Categoria:
Cultivo Propio
Arbusto perenne compacto y muy resistente, perfecto para zonas costeras y jardines secos, ideal para setos bajos y macetas por su tolerancia al sol, viento y salinidad.
Altura aprox
Ancho aprox
Luz
Temp. ideal
Toxicidad
Mantenimiento
Riego recomendado
Formato de venta
Nuestros expertos dicen
El romero costero (Westringea fruticosa) es un arbusto perenne de follaje fino y elegante, muy valorado por su resistencia y su aspecto ordenado durante todo el año. Aunque se le llame “romero”, no es un romero culinario: su parecido viene por la forma de las hojas y su porte compacto. Produce pequeñas flores en tonos blanco-lila o azul pálido que aparecen de forma intermitente a lo largo de la temporada cálida, aportando un toque delicado sin romper la estética sobria del arbusto.
Es una planta ideal para jardines de bajo mantenimiento, borduras, macizos estructurados y setos bajos o medianos. Tolera bien el viento, la salinidad ambiental y la sequía una vez establecida, y se comporta especialmente bien en suelos drenantes. Acepta muy bien la poda, por lo que funciona tanto en diseños más naturales como en composiciones más geométricas y contemporáneas.
Galeria de imagenes
Beneficios
Arbusto muy resistente y estable, ideal para climas cálidos y exposición a viento.
Perfecto para setos, borduras y masas por su capacidad de compactar y admitir poda.
Bajo mantenimiento una vez establecido.
Floración fina y prolongada, atractiva para polinizadores.
Aporta estructura verde todo el año sin exigir riegos altos.
Buena opción para xerojardinería y jardines de estética mediterránea o contemporánea.
Funciona muy bien en maceta para terrazas y entradas, manteniendo un aspecto limpio y ordenado.
Cuidados especiales
Plantar en suelo drenante: evitar encharcamientos para prevenir problemas de raíz.
Riego moderado el primer mes; después bajo a moderado según calor y tipo de suelo.
Ubicar en sol directo para un crecimiento compacto; admite semisombra ligera, con menos floración.
Realizar podas suaves 1–2 veces al año para mantener forma y densidad (mejor tras una floración).
Evitar abonados fuertes: con exceso de fertilizante puede crecer más blando y abrirse.
En maceta, usar recipiente con buen drenaje y sustrato aireado; regar solo cuando se seque la capa superior.
Vigilar cochinilla en ambientes muy secos y cerrados; suele resolverse con limpieza y buena ventilación.


